¿Cómo encaja la Marca Personal en un programa de Embajadores de la Marca?
Los segundo no puede llegar a buen puerto sin lo primero. Descubrir y desarrollar una buena Marca Personal es totalmente necesario para lograr el éxito en un programa de Embajadores de la Marca.
Partamos por entender qué es un Programa de Embajadores. En síntesis, esta iniciativa busca promocionar y visibilizar a la marca a través de las redes sociales de sus propios trabajadores.
Surgido a comienzos de 2000 en Estados Unidos, este concepto (Employee Advocacy en inglés) busca impactar en la cultura de la organización y en el propio comportamiento de quienes forman parte de la empresa o institución para que, de manera voluntaria, puedan “defender” los valores, atributos de la marca, productos, etc, frente a personas que no sean parte de ella.
Con esto, lo que se busca principalmente es humanizar la marca y trasladar la “vocería” de la empresa a los propios colaboradores, quienes tienen mucho más alcance, mayor credibilidad y generan más confianza que la misma marca y que los voceros clásicos, como el CEO.
Con el Programa de Embajadores, la marca puede, entre otras cosas:
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- Ampliar el alcance de sus contenidos.
- Impulsar su reputación para las distintas audiencias o grupos de interés.
- Mostrar el talento experto dentro de su negocio.
- Crear contenido auténtico.
- Atraer oportunidades de negocio.
- Mejorar el nivel de engagement de sus contenidos.
Pero estos beneficios, que en papel se leen muy sugerentes, no pueden alcanzarse y mantenerse en el tiempo sin que sus embajadores desarrollen su Marca Personal de manera adecuada. Sin una correcta presencia digital, todo este esfuerzo puede diluirse y quedar solo como una iniciativa novedosa, pero con poco impacto para el negocio.
El Personal Branding es la clave
El Personal Branding o Marca Personal, explicado de forma simple, es la huella que dejamos en los demás. ¿Qué dicen los otros de ti, cuando tú no estás con ellos?
Este concepto fue acuñado por primera vez en 1997 por Tom Peters en un artículo llamado “The brand call you” donde básicamente el autor postuló que todos somos una “marca” y que podemos gestionarla tal y como lo hacen las empresas.
Sin querer profundizar ahora en este tema (si te interesa saber más sobre Personal Branding te invito a leer este artículo) el capacitar a los embajadores en Marca Personal se hace indispensable para que ellos puedan tener una presencia digital relevante y pueda generarles beneficios y atraer oportunidades profesionales.
La correcta gestión de la Marca Personal de los embajadores de la marca puede, entre otras cosas:
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- Aumentar su visibilidad en espacios digitales.
- Incrementar sus contactos y relaciones con personas de la industria a la que pertenezca.
- Reforzar su credibilidad como profesional en el mercado.
- Profundizar sus relaciones con los clientes.
- Atraer oportunidades de negocio.
- Aumentar su valor profesional.
- Construir redes de contacto más amplias y sólidas.
En definitiva, una Marca Personal sólida, tiene importantes resultados para el embajador y su desarrollo profesional.
Pero la consecuencia de esa buena gestión también impacta con fuerza a los objetivos del negocio en términos de branding y visibilidad. Y lo mejor de todo, es que lo hace de una forma amistosa, no invasiva y a través de personas (y no de un logo).
Por eso es tan importante que los embajadores de la marca puedan ser capacitados y guiados para que desarrollen correctamente su propia Marca Personal. Mientras mejor hagan esa pega (que es para ellos, ciertamente), la organización logrará visibilizarse más y podrá acercarse a los objetivos que haya definido el Programa.
Los embajadores deben ser formados en Marca Personal a través de una capacitación, ojalá permanente, que los eduque y que les permita incorporar las principales nociones y herramientas para que puedan ir mejorando su performance como embajadores, pero también como profesionales.
Esta formación asegura gran parte del éxito de un Programa de Embajadores de la Marca porque le dan un sentido distinto al embajador. Lo posiciona en un mejor lugar, porque podrá sacar provecho profesional a sus propias redes sociales y esto lo incentivará a desafiarse permanentemente y no solo a estar compartiendo o publicando lo que la marca le pida.
Al cabo de un tiempo, tendrá también la capacidad de identificar contenido de interés y generar contenido de valor asociado a sus objetivos profesionales. En ese punto, el embajador habrá llegado una posición de madurez ideal para la iniciativa.
Las personas creen en personas, y si los Embajadores de la Marca logran posicionarse en espacios digitales a través de su marca personal, el Programa tendrá muchas más posibilidades que sea un éxito, tanto para la organización, como para quienes lo integran.
No hay Programa de Embajadores de la Marca sin Marca Personal. Aunque cada uno tiene metas y motivos distintos, ambos necesitan de una correcta gestión para lograr sus objetivos.
